sábado, 23 de febrero de 2013

Wingspan... con chorizo

Que de nuevo me he “liao”con el punto de media. 
Sigo queriendo vaciar armarios de trastos y lo único que consigo es entretenerme haciendo cosas que luego he de ubicar en otro sito, con lo cual, no sé si en esta vida lo conseguiré, (el día que la palme mis hijas se van a acordar de “tos” mis muertos).

Esta es la cara A
 Esta vez se trata del chal Wingspan… con chorizo, y es que es lo que me dieron ganas de hacer con el chalecito ¡comérmelo!
 A pesar de la traducción en español de las instrucciones, al llegar al punto de tejer el segundo triángulo la cosa empezó a complicarse, venían indicaciones que no traían la explicación, gracias a mi cabezonería y a San Internetes conseguí resolver el enigma y darle pasaporte a un par de madejas que en su día compre para hacerle un jersey a mi niña, por aquel entonces tenía como 2 añitos, ahora tiene 14 , espero que le gusten los chales ja,ja,ja ¡ nunca es tarde…!.


...y esta la cara B
El patrón en cuestión indica que se han de realizar 8 triángulos pero viendo las proporciones que estaba adquiriendo decidí hacer solo 6, primero porque no tenía más lana y segundo porque pretendía hacer un chal y no la manta de Curro Jiménez.


Además le he puesto un detalle de mi propia cosecha, una flor a ganchillo que hace a la vez de broche.
Espero que os guste y os animéis porque en función de la lana que escojáis el efecto atrae y mucho.
Besos.








domingo, 10 de febrero de 2013

Carnaval ¡... y no quería!


Ni pensamiento de hacer disfraces y si me descuido me planto en Río de Janeiro.
Tenía que hacer algo para mi “pelleja chica” es el último año en el colegio al que va antes de dar el salto al “insti” ¡madre mía como crecen!. Llevaba varios años pidiéndome un disfraz que no fuese de persona y como era para el colé, que mejor que algo relacionado con el. Todo surgió a última hora (como siempre, luego me toca coser hasta la misma).

Telas de foam, una gozada para hacer disfraces
Rebusqué en “el armario de los trastos” (si, “de los trastos”, es el nombre que mejor lo define) y encontramos ropas de otros disfraces y de otros años y de otras épocas…, he aprovechado todo lo que he podido y lo que me hizo falta lo saque de aquí


También me serví de estos aliados: tijeras, hilos, mi pistola de silicona, que ya le gustaría al mismísimo Bond..., James Bond o a MacGyver. Francamente, no me extraña que Pamela Anderson tenga tanta afición a este producto ¡es fantástico!, yo me lo estoy pensando no creáis, quizás para el verano, cuando vaya a la playa, así dejo ya los puñeteros manguitos que me rozan el sobaco, ja,ja,ja...
Al día siguiente toca el carnaval del pueblo y… mi hija mayor también quería disfraz, la pequeña se empeña en no llevar el del día anterior,  ¡Halaaaaaaa…! por pedir que no quede, ¡si esta la mama!… ¿pero vosotras que os creéis…? ¿Que soy el Hada Madrina de Cenicienta, barita incluida…?. ¡Pues si!, por lo visto se lo cree. Les puse una condición, ¡que carajo!, si ellas piden yo…también: os tenéis que apuntar al concurso. ¡Jooooooooo mama! ¡Aaaaaaaaaaaaaah, se siente…!.

 

Ellas también me retaron y me convencieron para que yo también me disfrazara, me gusta confeccionarlos pero eso de ponérmelos ya es harina de otro costal, mi sentido del ridículo y la falta de confianza en mi misma están demasiado acentuadas y supongo que seguirá así “pa” los restos.


Bueno pues al final esto es lo que salió, me gusta mucho el resultado.

El premio
Y...¿sabéis que…?, al jurado también les gusto, porque nos llevamos el premio al mejor disfraz individual/pareja.
Ahora solo me queda saber una cosa... ¿donde co... guardo yo estooooooo, me refiero a los disfraces lo de la canasta no tengo dudas.
Besos.